¿Cuáles son los principales modelos organizativos empresariales?
05/06/2025
Cada elección estratégica de una empresa, desde la definición de su misión hasta la estructura organizativa, tiene un impacto directo en los resultados. En un contexto tan dinámico, la elección del modelo organizativo adecuado es un factor determinante para el éxito. Pero, ¿cuáles son los principales modelos organizativos a disposición de las empresas? ¿Y cómo elegir el más adecuado según las propias necesidades?
¿Qué es un modelo organizativo empresarial?
El modelo organizativo de una empresa representa la estructura a través de la cual la organización gestiona sus actividades y recursos para alcanzar sus objetivos. La elección del modelo organizativo puede influir significativamente en la eficiencia operativa, la comunicación interna, la flexibilidad y la capacidad de innovación de la empresa. Escoger el modelo adecuado es crucial para optimizar el rendimiento, favorecer la innovación y mejorar la satisfacción de los clientes.
Tipos de estructuras organizativas y sus características
Existen numerosos modelos organizativos, cada uno con sus ventajas y desventajas. Veamos juntos los más comunes:
Estructura funcional

Representación Estructura funcional. Fuente: Covisian
La estructura funcional es una de las más tradicionales y difundidas. En este modelo, las actividades empresariales se dividen en funciones específicas como producción, marketing, ventas y recursos humanos. Cada función es gestionada por un responsable que reporta directamente a la dirección general. Este tipo de organización favorece la especialización y la eficiencia operativa, permitiendo una gestión clara de competencias y responsabilidades.
Este modelo es adecuado para empresas de tamaño mediano y grande que operan en sectores estables como la producción manufacturera, los servicios financieros y la sanidad, donde la claridad de los roles y la especialización son fundamentales.
En este tipo de estructuras jerárquicas y verticales, un liderazgo situacional resulta especialmente útil para adaptar la gestión de equipos según las circunstancias operativas y las competencias del personal.
Modelo organizativo divisional
El modelo organizativo divisional divide la empresa en divisiones autónomas, cada una centrada en un producto, un mercado o una zona geográfica específica. Cada división funciona como una pequeña empresa dentro de la gran organización, con sus propios recursos y responsabilidades. Este modelo promueve la innovación y la capacidad de respuesta a las necesidades del mercado, mejorando la capacidad de adaptación a los cambios externos.
Este modelo es particularmente eficaz para grandes empresas multinacionales y conglomerados con una amplia gama de productos o servicios, como los sectores automotriz, farmacéutico y de bienes de consumo, donde es esencial responder rápidamente a las variaciones del mercado local.
Organización matricial

Representación Organización matricial. Fuente: Covisian
La organización matricial combina elementos de la estructura funcional y del modelo divisional, creando una estructura de doble línea de mando. En este modelo, los empleados reportan tanto a los gerentes funcionales como a los gerentes de proyecto o de división. Este enfoque facilita la colaboración y el uso eficiente de los recursos, fomentando la flexibilidad y la innovación.
Este modelo es adecuado para organizaciones orientadas a proyectos, como empresas de consultoría, tecnológicas y del sector aeroespacial, donde es crucial gestionar proyectos complejos que requieren la intervención de distintas competencias funcionales.
Dada su complejidad y trabajo colaborativo, este modelo requiere líderes con alta inteligencia emocional y habilidades en soft skills para gestionar los posibles conflictos y equilibrar las prioridades de diferentes áreas.
Organización en red
La organización en red se caracteriza por una alta flexibilidad y por la colaboración entre distintas entidades internas y externas a la empresa. En este modelo, la empresa se concentra en sus competencias clave y establece alianzas estratégicas con otras organizaciones para gestionar las actividades no esenciales. Este enfoque permite reducir los costes operativos y adaptarse rápidamente a los cambios del mercado.
Este modelo es ideal para empresas del sector tecnológico, startups y organizaciones que operan en mercados dinámicos, donde la rapidez de adaptación y la capacidad de aprovechar competencias externas son esenciales para el éxito.
Modelo organizativo circular

Representación Modelo organizativo circular. Fuente: Covisian
El modelo organizativo circular representa una innovación respecto a las estructuras jerárquicas tradicionales. En este modelo, el poder de decisión se distribuye entre distintos equipos o círculos, promoviendo la participación activa y la responsabilidad de los empleados. La comunicación es más fluida y las decisiones pueden tomarse con mayor rapidez, facilitando la innovación y la capacidad de respuesta.
Este modelo es indicado para organizaciones que valoran la innovación y la creatividad, como las empresas del sector tecnológico, las industrias creativas y las organizaciones sin fines de lucro, donde la participación y el empoderamiento de los empleados son cruciales para el éxito.
Modelo organizativo de procesos
El modelo organizativo por procesos se centra en los flujos de trabajo y en la optimización de los procesos empresariales. En este modelo, la atención se dirige a la creación de valor a través de una gestión eficiente de los procesos de principio a fin. Las actividades se organizan por procesos en lugar de por funciones o productos, favoreciendo una visión holística de las operaciones empresariales.
Este modelo es particularmente eficaz para empresas que operan en sectores altamente regulados u orientados a la calidad, como la industria farmacéutica, la alimentaria y los servicios financieros, donde la eficiencia y la calidad de los procesos son fundamentales para la competitividad.
¿Cómo elegir el modelo organizativo adecuado para tu empresa?
La elección del modelo organizativo depende de diversos factores, entre ellos:
- Tamaño y complejidad de la empresa.
- Tipo de producto o servicio ofrecido.
- Entorno competitivo.
- Cultura empresarial.
Escoger el modelo más adecuado puede marcar la diferencia en términos de eficiencia, flexibilidad y capacidad de adaptación a los cambios del mercado. Comprender estas estructuras puede ayudar a los directivos a tomar decisiones informadas que favorezcan el crecimiento y la eficiencia empresarial, influenciadas también por el estilo de liderazgo adecuado. Adoptar el modelo organizativo correcto puede representar un paso fundamental para el futuro de la propia empresa.
